Era el momento peligroso; su escapada pasaba de asunto privado a problema público. «En la más silenciosa medianoche, cuando incluso los perros creen en fantasmas... pues los perros creen en ladrones y fantasmas», como dice Nietzsche, estallaba el escándalo, muchos dejaban a sus perros en los balcones o en las azoteas.
- Ida Vitale, De Plantas y Animales - Macedonio Fernández