Eran como las tres de la mañana a todo esto. Bueno, que andá, que andá vos, que yo no voy, al final fui. Un poco, ¿vio?, ese espíritu aventurero de cuando uno es joven. Me acuerdo que me abrigué, me puse un sobretodo encima creo, y fui.
- Roberto Fontanarrosa, Los trenes matan a los autos