La visión del poder global desde la perspectiva de un gánster
En el centro de la política exterior del presidente estadounidense, Donald Trump, se encuentra la creencia de que el mundo puede ser repartido entre las grandes potencias, con libertad para que Estados Unidos actúe con impunidad en su propio patio trasero. En realidad, este enfoque está destinado a fomentar la inestabilidad, fracturar los mercados y socavar los intereses económicos de Estados Unidos.
Hay un método detrás de la aparente locura del enfoque transaccional y de esferas de influencia del presidente estadounidense, Donald Trump, hacia la geopolítica y la economía global. En ningún lugar ha quedado más clara esta lógica que en el secuestro ilegal del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte de su administración y en sus continuos esfuerzos por asegurar el control de las reserv...